POLÍTICA SOCIEDAD

HAZ QUE PASE…

Pedro Sánchez y sus asesores de campaña no podrían haber elegido de forma más idónea su eslogan: “haz que pase”… haz que pase… ¡y tanto que está pasando!… y hasta se están pasando de frenada desgraciadamente.

La suerte, dentro de la tragedia de padecerlos, es que se van a dar de bruces contra el muro de contención y defensa de los valores, del Estado de Bienestar y de Derecho, y de la Patria, que es la única oposición firme existente: VOX.

Mientras tanto, los deseos de sus votantes y la mano negra que supuestamente podría haber falseado los resultados electorales están haciendo que pase exactamente eso para lo que este partido  se ha venido entrenando desde hace mucho tiempo: dividir la nación, reescribir la historia, falsear acontecimientos presentes, implementar un cambio social y étnico, instaurar la ideología criminal de “género” junto con otros “-ismos” globalistas que suponen un atentado contra la soberanía nacional, la institución de la familia y la destrucción de los valores tradicionales.

Geolocalizados y cada vez mas cercenados en internet, de todas las catástrofes inimaginables, ni en nuestras peores pesadillas podríamos haber imaginado que en cuestión de un año estaríamos escribiendo estas lineas bajo el yugo de un sistema social- marxista-comunista consentido por una gran parte de la sociedad que permanece en un estado de letargo sostenido del que afortunadamente y poco a poco parece que vamos despertando.

 Si nos hubiesen dicho hace unos meses que Pablo Iglesias, consumado macho alfa, sería Vicepresidente segundo del Gobierno hubiésemos estallado en sonoras carcajadas y por supuesto, impensable hubiese sido imaginarse viviendo en un Estado de Alarma (o Excepción encubierto) causado por una pandemia.

Pues bien, a día de hoy nos hallamos sumidos bajo el mandato de la hoz y el martillo, con un Presidente petulante y avaricioso y sus socios, que dictan nuestros designios aprovechando el estado de caos y shock en el que está sumida la sociedad, amenazando día si y día también nuestro Estado de Bienestar, a base de recortar derechos y libertades esgrimiendo el deseo de protegernos. 

¡Qué podríamos esperar de un Presidente que es la falacia personificada!: que decía que tener de  socio a Podemos le quitaría el sueño; que no se disculpa ni hace dimitir a nadie por el caso de los  ERE de Andalucía (en el que se robaron 680 millones de euros, que se dice pronto); cuyo Ministro de Transporte se reúne de madrugada con la Vicepresidenta de una narcodictadura, es descubierto y no es cesado; del escándalo en Bolivia (cuando el personal diplomático español intentó entrar en la Embajada de México para facilitar la salida de informantes que pudieren poner en una posición muy frágil tanto al PSOE como a Podemos), causando una crisis diplomática; que alienta a las masas a acudir a las manifestaciones del 8M cuando eran sabedores de la situación de contagios; que no es capaz de comprar test homologados a empresas españolas porque prefiere a China como proveedor; que falsea las estadísticas de contagios y las defunciones por este virus; que destina 100 millones de euros a premiar a sus propagandistas por la encomiable labor que están haciendo para blanquear al Ejecutivo y sus socios y para que sigan lavando cerebros, no destinando esas cantidades a combatir el virus de Wuhan.

¿Qué podemos esperar de este Gobierno al que le importa bien poco el bienestar y la vida de las familias, la salvaguarda del tejido productivo y la pluralidad informativa?Solo pretende protegerse a él mismo y consumar su gran obra.

¿Este es el gobierno de progreso con el que tantas veces se llenaban la boca y del que tanto hablaban en campaña los unos y los otros?, pues si es así debemos decir que este gobierno de progreso tiene un tufo a dictadura chavista y a comunismo de rancio abolengo que son al progreso lo que la medicina a un chamán africano.

Pablo Iglesias amenaza ya con expropiar riqueza y nacionalizar empresas y sectores, el sueño húmedo de todo tirano contrario a la libertad y que desea el control de la población. Para su desgracia, esta crisis sanitaria que estamos sufriendo está evidenciando cómo a pesar de los esfuerzos del sector público, es el sector privado el que está mostrando una mayor generosidad y apoyo tanto al Estado como a la ciudadanía. Paradojas de la vida, ¿verdad Pablenin? 

Haz que pase… y pasó.

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